Inspectores de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) detectaron tres casos graves de alcoholemia positiva. En dos de ellos, los niveles registrados superaron la capacidad de medición del alcoholímetro, mientras que un tercero arrojó 2,14 gramos por litro.
El primero de los casos se registró en la autopista Riccheri, donde el conductor aseguró que no había tomado alcohol ante la consulta del agente. Sin embargo, el resultado mostró la realidad: superaba los 3,0 g/l de alcohol en sangre, que es la tolerancia de los dispositivos para el registro.
La otra alcoholemia positiva máxima se registró en Bahía Blanca, mientras que el test de 2,14 g/l ocurrió sobre la Ruta Nacional 9, donde el conductor minimizó la situación al decir que venía de “tomar una copa” en la casa de un amigo.
Las imágenes reflejan escenas de conducción completamente incompatibles con la seguridad vial, donde el riesgo de provocar daños graves era inmediato.
Conductores retirados de las rutas antes de matar
Los conductores fueron retirados de circulación en el acto, se les retuvo la licencia y no pudieron continuar manejando. Ahora deberán enfrentar multas de hasta 1.800.000 pesos, más la inhabilitación para conducir por el tiempo que determine la Justicia.
Entre enero y febrero la ANSV fiscalizó 1.013.198 vehículos en rutas, autopistas y accesos a los principales destinos turísticos del país. En total se labraron 23.527 infracciones, donde fueron sancionados 3.672 conductores por alcoholemia positiva.
Además, se registraron 4.879 faltas de Revisión Técnica Obligatoria (RTO), 2.668 conductores sin cinturón de seguridad, 2.662 casos de falta de documentación, 1.034 vehículos sin seguro obligatorio y 1.075 patentes ausentes o adulteradas. Como resultado de los operativos, se retuvieron 6.421 licencias de conducir y 1.605 vehículos por incumplimientos a la normativa.
