El cantante puertorriqueño Bad Bunny no necesita presentación: además de ser un artista consagrado, su paso como protagonista del show de medio tiempo del Super Bowl que tuvo lugar el pasado domingo lo catapultó al punto de que el mundo entero hablara de él y quienes no lo conocían se enteraron de su existencia y escucharon su mensaje -más político que artístico- de resistencia del conglomerado latino en suelo estadounidense.
Benito Antonio Martínez Ocasio, tal es su nombre real, aterrizó en Argentina el pasado 11 de febrero de cara a los tres shows que está presentando en el estadio de River Plate, con entradas agotadas desde hace más de 8 meses y una convocatoria que superó los 200 mil espectadores.
Pero antes de sus presentaciones en el Monumental, Bad Bunny ya había hecho su recorrido por los boliches del conurbano en 2017, cuando todavía no era la estrella global que es hoy. Por entonces, su gira incluyó paradas en locales como Pinar de Rocha, Enigma Club, Jesse James y El Bosque, llegando a realizar hasta tres presentaciones en una sola noche.

Las imágenes de aquel año lo muestran luciendo la camiseta de la Selección Argentina en pleno escenario del emblemático boliche de Villa Sarmiento, en el partido de Morón, donde cantó para 1500 personas.
En ese momento, pocos imaginaban que ese artista de trap llegaría a los niveles de popularidad actuales con tres noches sold out en el estadio Monumental, ofreciendo a sus fanáticos uno de los mejores shows que se hayan presentado en los últimos años en nuestro país.


