El secretario de Defensa de los Estados Unidos, Pete Hegseth, aseguró ayer desde el Pentágono que el líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, se encuentra «herido, probablemente desfigurado y escondido». Las declaraciones del funcionario estadounidense, difundidas por la agencia The Associated Press, no aportaron pruebas documentales sobre el estado de salud del sucesor del ayatolá Alí Jamenei, quien no realiza apariciones públicas desde que asumió el liderazgo del régimen teocrático.
La información sobre las lesiones de Jamenei presenta diversas versiones según las fuentes de inteligencia. De acuerdo con informes citados por CNN, el líder iraní de 56 años habría sufrido una fractura en el pie, laceraciones en el rostro y hematomas periorbitales durante el primer día de la campaña de bombardeos conjuntos entre Estados Unidos e Israel. Por su parte, fuentes israelíes sostuvieron que Jamenei resultó herido la semana pasada en un intento de homicidio, mientras que el embajador de Irán en Chipre, Alireza Salarian, declaró a The Guardian que el líder fue alcanzado por el mismo ataque aéreo que terminó con la vida de su padre y otros cinco familiares.
Mientras la televisión estatal iraní difundió un discurso de Jamenei a través de sus canales oficiales e internet, el corresponsal de CNN en Jerusalén subrayó que no ha habido registros visuales ni auditivos comprobables del mandatario desde el inicio de sus funciones. En este marco de hostilidades, el Pentágono notificó que se atacaron 15.000 objetivos en las últimas horas y Hegseth advirtió que Estados Unidos no permitirá que Irán dispute el tráfico marítimo en el estratégico estrecho de Ormuz.


