En un giro respecto a su habitual estrategia de comunicación directa por redes sociales, el presidente Javier Milei utilizará este viernes a las 19:00 horas la cadena nacional para dirigirse al país. El motivo central es el reciente fallo de la Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York, que anuló la condena contra la República Argentina en el litigio por la expropiación de YPF, evitando así un desembolso que el mandatario estimó en 18.000 millones de dólares (sumando intereses al fallo original de 16.000 millones).
El mensaje, grabado esta tarde en el Salón Blanco de la Casa Rosada bajo un estricto diagrama técnico, marca una excepción en la conducta de un mandatario que, al inicio de su gestión, se había mostrado reticente al uso de la cadena nacional, asociándola a prácticas de gestiones anteriores. Sin embargo, la magnitud del alivio financiero para las arcas públicas llevó al Ejecutivo a jerarquizar el anuncio bajo este formato de transmisión obligatoria.
El fallo, el descargo político y la cadena nacional
La sentencia del tribunal revisor de los Estados Unidos no solo benefició al Estado, sino que también ratificó que la petrolera YPF fue exculpada correctamente en el proceso de estatización llevado a cabo en 2012. «Le hemos ganado a Burford en Estados Unidos. Gracias a la gestión de Horacio (Marín) en YPF y a todo el equipo de abogados, en especial a la Procuración, hemos logrado evitar este pago», destacó Milei durante un acto previo en el Centro de Formación de Capital Humano.
Fiel a su estilo retórico, el Presidente no ahorró calificativos para referirse a los responsables de la política energética del segundo gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. En sus declaraciones, apuntó directamente contra el actual gobernador bonaerense, Axel Kicillof, a quien tildó de «incompetente» por su rol como ministro de Economía durante la nacionalización de la compañía. «Tuvimos que venir a arreglar las situaciones que generaron», sintetizó con dureza.
Perspectivas judiciales
El proceso judicial, que se inició en 2015 tras la demanda del fondo Burford Capital, había tenido un revés crítico en 2023 con el fallo de primera instancia de la jueza Loretta Preska. Si bien la resolución de este viernes representa una victoria estratégica y un respiro para el frente externo argentino, el litigio aún no está cerrado de forma definitiva.
Las partes involucradas todavía cuentan con el recurso de apelación ante la Corte Suprema de los Estados Unidos, que funciona como la última instancia del sistema judicial norteamericano. No obstante, el Gobierno confía en que los argumentos validados por la Cámara de Apelaciones —que revisó el proceso de expropiación bajo las leyes locales y los estatutos de la empresa— otorgan una base sólida para dar por terminada una de las contingencias legales más onerosas de la historia económica reciente.


