La noticia tomó por sorpresa a todo el continente: Marcelo Moreno Martins, máximo referente goleador de Bolivia, decidió volver a jugar al fútbol tras haberse retirado hace dos años. Con 38 años, el delantero se calza otra vez los botines con un objetivo tan claro como ambicioso: tener una última oportunidad con La Verde.
El histórico atacante, que no disputaba un partido oficial desde su paso por Independiente del Valle, ya definió su próximo destino: Oriente Petrolero, el club donde debutó profesionalmente y que ahora lo recibe para un regreso cargado de simbolismo.
El trasfondo es todavía más fuerte: Moreno Martins quiere volver a ponerse la camiseta de Bolivia en un momento clave, con el Repechaje rumbo al Mundial 2026 en el horizonte.
Oriente Petrolero y un regreso con sabor a selección
Aunque el retorno se confirmó a nivel de clubes, en Bolivia nadie duda de cuál es el verdadero motor de la decisión. Incluso desde la dirigencia lo dijeron sin vueltas: el objetivo final es la selección.
El presidente de la Federación Boliviana, Fernando Costa, fue directo al hablar del caso y dejó una frase que recorrió el país: “Debemos recurrir a todo el talento que tenemos”.
La apuesta es total: Bolivia atraviesa un tramo delicado en ataque y necesita soluciones. Y si hay un nombre que representa gol, jerarquía y experiencia, ese es el de Moreno Martins.
Los números que lo convierten en una leyenda absoluta
Más allá del impacto mediático, el regreso del “Flechero” no se explica solo por nostalgia. Sus registros con la selección son enormes y lo colocan como una figura histórica.
Moreno Martins es el máximo goleador de Bolivia, con 31 goles en 108 partidos, además de ser uno de los futbolistas con mejores estadísticas en el historial de las Eliminatorias de Conmebol, con 22 tantos en ese torneo.
Esa combinación de recorrido, presencia y eficacia es lo que hace que su vuelta sea vista como un “refuerzo” de selección, incluso antes de volver a jugar.
El mensaje del seleccionador y el problema que no se puede esconder
La última palabra, como siempre, la tendrá el entrenador. Y en este caso, el seleccionador de Bolivia, Óscar Villegas, dejó abierta la puerta sin prometer nada.
Su postura fue clara: “La selección no está cerrada para nadie”.
El contexto lo explica todo: Bolivia apenas marcó 2 goles en sus últimos 7 partidos, pese a las pruebas con distintos delanteros. Por eso, el regreso de Moreno Martins aparece como una alternativa fuerte en un momento donde el equipo necesita respuestas inmediatas.
Una carrera internacional y un cierre que todavía no está escrito
El delantero construyó una carrera extensa y variada: brilló en Cruzeiro, pasó por clubes como Shakhtar Donetsk, jugó en Inglaterra, tuvo recorridos en Brasil, en China y también en Paraguay.
Ahora, el destino le ofrece una última escena grande: volver donde empezó, recuperar ritmo y pelear por un lugar en un momento límite para Bolivia.
Y si logra entrar en la convocatoria, su regreso ya no será solo una curiosidad: podría convertirse en una de las historias más inesperadas del camino al Mundial 2026.


